HIPERCORRECCIÓN
Las hipercorrecciones o ultracorrecciones son fruto de
nuestro esfuerzo, de un “hiperesfuerzo”. Muchas veces intentamos hablar bien
(demasiado bien quizá) y eso nos lleva a cometer errores
El primero porque pronunciar una “ese” demás nos parece más fino, mejor pronunciado; nos suena más elegante “dijistes*” “comistes*” o “saludastes*” que lo correcto “dijiste, comiste, saludaste”. También, claro, por contagio con la segunda persona del plural “dijisteis, comisteis, saludasteis”.
El segundo (el dequeísmo) porque añadir la preposición “de” da estilo a toda la frase. Y contundencia. Estaréis cansados de oír: “Pienso de* que, me han dicho de* que…” en discursos o en debates. No lo hagáis vosotros, por favor, es horroroso.
Lo mismo con el tercero; eso de añadir nos gusta. Mejor dos ces que una. El otro día escuché que lo contrario de la inflacción* es la deflacción* (esta hasta me gusta un poco).
Ejemplos de Hipercorrecciones:
El primero porque pronunciar una “ese” demás nos parece más fino, mejor pronunciado; nos suena más elegante “dijistes*” “comistes*” o “saludastes*” que lo correcto “dijiste, comiste, saludaste”. También, claro, por contagio con la segunda persona del plural “dijisteis, comisteis, saludasteis”.
El segundo (el dequeísmo) porque añadir la preposición “de” da estilo a toda la frase. Y contundencia. Estaréis cansados de oír: “Pienso de* que, me han dicho de* que…” en discursos o en debates. No lo hagáis vosotros, por favor, es horroroso.
Lo mismo con el tercero; eso de añadir nos gusta. Mejor dos ces que una. El otro día escuché que lo contrario de la inflacción* es la deflacción* (esta hasta me gusta un poco).
- Bilbado
- Inflacción económica
- Tener aficción por la música
- Me he metido en un lido
- Me bañé en el rido
- Bacalado
- Translado
- Titáneo
- Ideosincrasia
- Espúreo
- Correpto
- Desaveniencia
- Desvastar
- Amorido
- Erudicción
- Aereodinámico
- Sujección
- Aereopuerto
- Exhorbitante
- Áustero
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