QUEÍSMO
El concepto de queísmo aparece en el ámbito de
la gramática para
nombrar a la utilización incorrecta de la conjunción “que”, cuando debería
utilizarse la secuencia “de que”.
Ejemplos de Queísomos:
Me alegro que haya renunciado ese profesor.
Mi marido se olvidó que era nuestro aniversario.
Casi nunca me acuerdo que hay que desactivar la alarma.
Lo convencieron que saliera de vacaciones en diciembre.
Nunca me arrepentí que nos hayamos conocido.
Tratamos que el cliente salga satisfecho de nuestro local.
Teníamos muchísimas ganas que saliera el sol.
Confiamos que nos escuchará llegado el caso.
No me daba cuenta que estabas ahí parado, esperándome.
Estábamos seguros que ganaríamos.
Muero de ganas que lleguen las vacaciones.
No me acuerdo qué te estaba hablando.
Se enteró que cortaron la ruta cuando ya había salido del trabajo.
Finalmente cayó en la cuenta que todo era mentira.
Insistió que llegáramos antes de las doce.
Estoy casi segura que no se dieron cuenta.
No cabe duda que no le caemos bien.
Siempre se preocupaba que no nos faltara nada.
Iré con la condición que no se lo cuentes después.
A pesar que se lo advertimos, lo hizo igual.
INDICE
Por ejemplo: “Ya es momento que me valoren”es un
queísmo ya que la expresión correcta desde el punto de vista gramatical
sería “Ya es momento de que me valoren”. El queísmo, por lo tanto, implica
la falta de la preposición“de” cuando
ésta debería anteceder a la conjunción “que” en el marco de una oración
subordinada.
Aunque el queísmo implica un uso inadecuado del lenguaje, se trata de una manera de
simplificar el habla que es muy frecuente a nivel coloquial. Por eso es
habitual encontrarse con diferentes ejemplos de queísmos sin que se repare en
el error.
Una regla para
determinar si hay que emplear la secuencia “de que” o sólo la
conjunción “que” consiste en reemplazar la oración subordinada por el
pronombre “eso”. Cuando el resultado carece de sentido, es necesario
utilizar “de que”. Si retomamos el ejemplo anterior, veremos que “Pretendo
convencerme eso” no tiene sentido; en cambio, “Pretendo convencerme
de eso”, sí lo tiene. Por lo tanto, debe utilizarse “de que”(“Pretendo
convencerme de que actué bien, pero no tengo dudas”).
Ejemplos de Queísomos:
INDICE
Comentarios
Publicar un comentario